Fast fashion,  Sostenibilidad

Recapacitando sobre nuestro armario

La cuarentena nos está dando una oportunidad.

La oportunidad de reflexionar, de tener tiempo para nosotros/as mismos/as, la oportunidad de dejar respirar al planeta. He visto cómo a ciertas personas les parecía mal que algunos nos alegrásemos del favor (obligado) que le estamos haciendo a la Tierra. Comprendo que es una situación delicada, en la que muchísima gente está sufriendo y con la que muchos sufriremos no sólo durante el periodo de cuarentena, sino los años venideros. Lo cierto es que no se había vivido algo así desde la 2ª Guerra Mundial. Pero también creo que debemos no sólo pensar, sino ser conscientes de las cosas positivas que nos aportan ciertas situaciones. Tanto esta que estamos viviendo como otras que sucederán o han sucedido a lo largo de nuestras vidas.

Lo cierto es que la contaminación ha descendido tanto desde que hemos “hibernado” que incluso se suceden hechos insólitos, como el poder ver el Himalaya desde la India (aquí aquí puedes ver noticias al respecto).

¿Por qué no debemos alegrarnos por ello?.

Creo que todas estas buenas noticias, relacionadas con el estado del planeta, nos ayudarán a ser todavía más conscientes de la problemática medioambiental. Al mismo tiempo, se nos está ofreciendo una oportunidad: cuando salgamos ahí fuera la Tierra estará mucho más limpia, podremos cambiar los pronósticos.

Por lo tanto, ¿por qué no pensar en pequeños gestos que ayuden a muchos, o a al planeta?

Como bien he dicho, muchos sufrirán las consecuencias de esta pandemia. Entre ellos las diferentes empresas, pero los que más, los pequeños negocios. Ante nosotros está la oportunidad de cambiar nuestros hábitos de consumo y comenzar a comprar a los pequeños negocios, que producen muy cerca de nuestra casa (cuantos menos kilómetros recorra el producto, menos impacto ambiental), conoceremos a las personas que nos lo proporcionan, y podremos favorecer el establecimiento de sueldos dignos para los trabajadores. Por lo tanto, compremos en las pequeñas tiendas de nuestro barrio, producto nacional asegurándonos de que las condiciones de los trabajadores que lo producen son dignas.

En este aspecto podemos tener en cuenta muchos ámbitos, como por ejemplo nuestro armario. Quizás es buen momento para darle una vuelta, ver qué es lo que nos ponemos o no, qué es lo que realmente nos gusta, y pensar en un armario cápsula

Armario cápsula es un concepto que surge en los años 70 y que consiste en tener pocas prendas, que combinadas entre si, te permitan crear looks completos para tu día a día.

Unido a esto está el comprar ropa de calidad, moda ética y ecológica. De esta manera podremos conseguir un armario 100% sostenible. 

Esto no significa que vayamos a tirar unas prendas para comprar otras. Recuerda las 3R:

Reduce

Reutiliza

Recicla

Por lo tanto, debemos donar o revender aquella ropa que ya no queremos, o que nunca nos ponemos, y aprovechar aquella que ya esté en nuestros armarios. En caso de necesitar alguna prenda en concreto, podríamos comprar productos de calidad, y como ya he mencionado más arriba, con unos valores intrínsecos. Aquí te dejo algunas marcas que me han parecido interesantes:

Andrea Martínez: moda femenina

María Malo: moda femenina

Cus: moda femenina

Bohodot: moda de baño femenina

Mireia Playá: complementos de mujer – zapatos

Tiralahilacha: moda femenina e infantil

The circular project: moda femenina, masculina e infantil

Ecoology: moda femenina y masculina

Ecoalf: moda femenina y masculina

Green forest: moda femenina y masculina

Thinking mu: moda femenina y masculina

Brava fabrics: moda femenina y masculina

Aquí encontrarás un directorio completo de moda sostenible.

Espero que este post te haya hecho reflexionar y dar el paso hacia una vida más sostenible